Lo más bonito que hay en el ciclismo y en carreras como La Vuelta 26 es ver esto. Dos ciclistas que se batían en duelo en los últimos kilómetros de la segunda etapa de La Vuelta, compartiendo un bonito momento tras la meta.
Pogačar que le regala las gafas al hijo de Wout Van Aert y este que se lo agradece con deportividad y amistad. Atrás quedan imágenes de rivalidad mal entendida y de enemistad que no ayudaban ni al espectáculo ni a mostrás los valores del deporte.
Recordemos que estos dos craks del ciclismo ya han compartido un momento histórico este año. El sprint que Wout le vence a Tadej en la Paris-Roubaix.