«Queda aún mucho y luego el primer decepcionado soy yo». Las palabras de un cauto Enric Mas que parecía llegar a la meta de Andorra con más cosas que reprocharse que que celebrar.
Algo que tiene poco sentido si vemos la clasificación. Viene de un año muy jodido. No ha podido lucha general en el Giro, no ha ido al Tour, no sé le ha visto en ninguna gran carrera…y ahora llega a La Vuelta y en la etapa 4 que Pogačar casi que lo sentencia todo se mete 3° en la general.
Para cualquier otro sería una gran noticia y motivo de celebrar. No obstante, parece que al balear ahora mismo le asaltan más dudas y miedos que ganas de demostrar. Esperemos que eso cambie porque está haciendo una grandísima carrera y se lo tiene que creer. ¡A por la Enriqueta! 🎺🎺🎺