Sé que suena muy sorprendente como dice Alberto, pero yo estoy muy de acuerdo con él. Los últimos 20km de la etapa no los hace apretando ni mucho menos. Pogacar sabe la distancia que tiene, sabe los números en los que tiene que moverse y los mantiene para ganar y estar cómodo el resto de lo que queda de La Vuelta 26.
El mayor ejemplo de esto es permitirse un saludo con Adam Yates que iba de espectador a la carrera o ir regalando bidones a los pies de los aficionados.

Además, se nota claramente que en el descenso de La Comella y en la parte final de ascensión incluso realaja un poco el rictus. Escuchando la entrevista postcarrera parece que este comportamiento empieza a darse en el momento en el que sabe la diferencia exacta que tiene.
No podemos negar, por otra parte, que el resto de contendientes que le seguían no iban pensando ya en cazar ni organizados para ello. Cada vez se ve mas claro que hay dos carreras: La de Pogačar por seguir agrandando la leyenda en la historia y la del resto por ser el primero de los mortales en La Vuelta 26.
La pregunta es: ¿Tendrá ya Pogacar La Vuelta 26 ganada y ya solo contemporizará de cara al mundial y el europeo?