Lo de ayer en Flèche Wallonne da para reflexionar

Entiendo que el ciclismo es un deporte de titanes, de lucha e incluso de épica. Entiendo también que se corre en situaciones de condiciones atmosféricas extremas y que es parte del deporte. Ha habido mucho debate sobre las temperaturas máximas y sobre los desiertos de Arabia y Emiratos Árabes, así como las etapas maratonianas de Tour y Vuelta bajo el sol abrasador de Julio y Agosto. No obstante, hoy vamos a tratar otro tema: el frío y la lluvia. En resumen, y en mi opinión, lo que vivimos ayer en Flèche Wallonne no tiene sentido para un deportista profesional y es malo para el espectáculo.

Lo de Skjelmose es para reflexionar

El hecho de que uno de los ciclistas favoritos a ganar la carrera, con un año en progresión y siendo de los más fuertes del pelotón tenga que ser tratado de la guisa que vemos en el vídeo a continuación es para reflexionar.

¿Hasta qué punto estamos dispuestos a seguir viendo esto en nuestro deporte? Creo que la seguridad e integridad física de los corredores debería ser lo primero. Es cierto que unas veces el tiempo juega más a favor de unos y otras veces más a favor de otros. Pero hay algunos límites que deberían revisarse. Se deberían marcar unos casos objetivos de condiciones extremas para que sirviera a los jueces de guía para poder decidir de una forma ordenada y consecuente.

La predicción ayer en Huy (la zona en la que corrían los ciclistas) era de 4º de media con lluvias de hasta 25 o 30mm por hora. Para que os hagáis una idea, es una tromba de agua tipo tormenta con una temperatura cercana al peligro de hielo o agua nieve. Sinceramente, creo que no es la mejor forma en la que queremos ver a los ciclistas encima de una bici y dando espectáculo. Sé que hay una gran dificultad logística en suspender este tipo de eventos por la organización que suponen a nivel civil, ciudadano y de seguridad vial y metropolitana. Pero también sé que ver llegar a 44 (abandonaron más de 130 corredores) corredores a meta con más de la mitad helados y sin poder dar lo mejor de si mismos, no es lo mejor ni para los deportistas ni para los aficionados.