Y no lo digo solo por sensaciones, que también. Lo digo con resultados en la mano y con tres nombres propios que, sin duda, están llenando de ilusión nuestro deporte: Benjamín Noval, Héctor Álvarez y Alejandra Neira.
Porque lo que han conseguido en 2026 no es simplemente una buena temporada. Es una demostración de que el ciclismo español tiene una generación capaz de competir por todo en las categorías que vienen por detrás.
Benjamín Noval, el gran referente de su generación
Lo de Benjamín Noval es directamente extraordinario. El corredor, que debutará en 2027 con INEOS Grenadiers con un contrato de dos años, ha cerrado su etapa junior conquistando tres títulos que hablan por sí solos.
Campeón de Europa de contrarreloj, campeón del mundo de contrarreloj y, como colofón, campeón del mundo en ruta.
Tres grandes títulos internacionales en apenas unas semanas.
Una combinación que convierte a Noval en uno de los grandes referentes de su generación y que, además, supone un hito que hasta ahora no habíamos visto en el ciclismo.
Y lo mejor es que todavía estamos hablando de un corredor que acaba de dar el salto al profesionalismo.
Héctor Álvarez y Alejandra Neira: el futuro también aprieta
En categoría Sub23, Héctor Álvarez ha demostrado que el futuro tampoco espera. Campeón de Europa en ruta y contrarreloj, subcampeón del mundo en ruta y tercero en el Mundial CRI.
Un palmarés mundialista y europeo que explica perfectamente por qué ya mira hacia 2027 con ambición, incluyendo el objetivo de disputar dos Monumentos.
Y en el ciclismo femenino aparece otro nombre que ilusiona todavía más: Alejandra Neira.
La española ha conseguido el doblete de campeona del mundo en carretera y campeona de Europa contrarreloj, mientras tiene contrato con Movistar Team hasta 2029. Es decir, talento, resultados y continuidad dentro de casa.
Si a todo esto añadimos el quinto puesto de Iván Romeo en el Europeo de carretera y lo que está demostrando la nueva generación de Movistar, el mensaje es evidente.
El ciclismo español está en plena ebullición.
Quizá 2026 no sea solo un gran año.
Quizá sea el comienzo de algo mucho más grande.