La edición de Le Samyn 2026 ha dejado un sabor agridulce en el pelotón tras una combinación de exhibición deportiva y sospechas de incidentes externos. La victoria ha correspondido a Jordi Meeus, corredor del Red Bull-Bora, quien ha logrado imponerse de manera incontestable en un sprint final lleno de potencia.
Así fue el sprint de Meeus para llevarse la carrera de con una superioridad incontestable:
El calvario de Wout van Aert
A pesar del triunfo de Meeus, gran parte de la atención se ha centrado en el infortunio de Wout van Aert. El ciclista belga ha sufrido una cadena de incidentes que han arruinado sus opciones de victoria:
- Ha tenido que cambiar de bicicleta a falta de 9.8 kilómetros de la meta tras sufrir un pinchazo inicial.
- Apenas un kilómetro después del primer incidente, ha vuelto a pinchar, perdiendo contacto definitivo con el pelotón y quedando fuera de la lucha por el sprint.
Sospechas de sabotaje en el trazado
Lo más alarmante de la jornada han sido las declaraciones de Van Aert tras cruzar la línea de meta. El corredor ha sugerido que la carrera ha podido sufrir un sabotaje deliberado:
- Van Aert ha denunciado la presencia de cristales en mitad de la carretera durante la última vuelta al circuito.
- Según el ciclista, estos elementos no estaban presentes en los pasos anteriores, lo que apunta a que pudieron ser arrojados intencionadamente por personas ajenas a la organización.
«En la última vuelta, de repente había cristales en la carretera. Eso huele a sabotaje«
Este incidente pone el foco sobre la seguridad en las clásicas belgas y abre un debate sobre la vulnerabilidad de los corredores ante posibles actos vandálicos.