El mercado ciclista vuelve a echar humo y Lidl-Trek amenaza con convertirse en uno de los grandes protagonistas del próximo ciclo. Según los rumores que circulan en las últimas horas, Filippo Ganna estaría cerca de fichar por Lidl-Trek, un movimiento que podría cambiar todavía más el equilibrio de fuerzas del pelotón.
El italiano aportaría una potencia extraordinaria en las contrarrelojes, pero también una capacidad para trabajar en etapas llanas y controlar carreras que encaja perfectamente en el ambicioso proyecto estadounidense. Y lo más llamativo es que Ganna no llegaría a un equipo precisamente falto de estrellas.
Felix Gall, Juan Ayuso, Mads Pedersen, Quinn Simmons, Jonathan Milan, Mathias Vacek y ahora Ganna forman una nómina de corredores de primerísimo nivel. A ellos hay que sumar a Héctor Álvarez, campeón del mundo y uno de los jóvenes que más está despuntando, cuyo potencial todavía parece tener un enorme margen de crecimiento.
La consecuencia es evidente: Lidl-Trek está acumulando tanta calidad que empieza a plantearse una cuestión que hace no demasiado parecía imposible. ¿Puede construir una plantilla para el Tour capaz de competir en profundidad con proyectos como UAE Team Emirates-XRG o Visma | Lease a Bike?
Y en ese escenario aparecen algunas incógnitas. Ciccone y Skjelmose podrían encontrarse con un problema de espacio y protagonismo dentro de una plantilla en la que cada vez hay más gallos. La gestión de egos, calendarios y liderazgos será tan importante como el talento.
Porque quizá ese sea precisamente el gran salto de Lidl-Trek: no se trata únicamente de fichar estrellas, sino de reunir suficientes piezas para condicionar el desarrollo de las grandes carreras.
Si continúan a este ritmo, Lidl-Trek puede convertirse en el gran animador del ciclismo mundial. Aunque, siendo justos, quizá ya lo sea.