Cape Epic 2026: una edición decidida por la resistencia y la regularidad
La Cape Epic 2026 volvió a demostrar por qué es la carrera por etapas más exigente del mountain bike mundial. Más allá de los números —cerca de 700 kilómetros y más de 15.000 metros de desnivel— esta edición se decidió por factores mucho más complejos: la gestión del esfuerzo, la regularidad y la capacidad de sobrevivir a una semana límite en Sudáfrica.
La victoria final en categoría masculina fue para la pareja formada por Matthew Beers y Tristan Nortje (Toyota Specialized), que firmaron una actuación sólida basada en la consistencia más que en los ataques espectaculares. Supieron colocarse desde el inicio entre los mejores y, sobre todo, evitar errores en los días clave.
En categoría femenina, el triunfo fue para Candice Lill y Alessandra Keller, una de las duplas más potentes del pelotón, que dominaron la carrera con autoridad gracias a su superioridad en los terrenos técnicos y su regularidad en las etapas de desgaste.
El recorrido: desgaste acumulado y selección natural
El diseño del recorrido de la Cape Epic 2026 volvió a apostar por una combinación muy equilibrada entre etapas largas de desgaste y jornadas técnicas donde la habilidad sobre la bicicleta marcaba diferencias.
Las primeras etapas no fueron excesivamente selectivas en cuanto a diferencias de tiempo, pero sí empezaron a generar un desgaste progresivo que terminaría siendo decisivo. A medida que avanzaba la semana, el calor, el polvo y la acumulación de kilómetros comenzaron a eliminar opciones para muchas parejas.
El verdadero punto de inflexión llegó en las etapas centrales y en la jornada reina, donde el desnivel acumulado y la dureza del terreno provocaron una selección definitiva. Ahí fue donde equipos como Toyota Specialized marcaron la diferencia frente a rivales más explosivos pero menos regulares.

Claves de la carrera: dónde se decidió la Cape Epic 2026
La regularidad de Beers y Nortje
Más que una exhibición puntual, la victoria de Matthew Beers y Tristan Nortje se construyó día a día. No dominaron todas las etapas, pero siempre estuvieron en los momentos clave.
Evitaron fallos mecánicos, gestionaron bien el calor y supieron medir sus esfuerzos. En una carrera como la Cape Epic, eso vale más que un ataque brillante.
La etapa reina: el momento decisivo
La jornada más dura de la carrera terminó siendo clave. En ese día, varias parejas favoritas cedieron tiempo importante debido al desgaste acumulado.
Fue aquí donde se descolgaron definitivamente rivales como Wout Alleman / Martin Stošek, que no pudieron mantener el ritmo en las subidas largas, y donde la general quedó muy apretada.
La importancia del formato por parejas
Una vez más, el formato por parejas fue determinante. Equipos con menos compenetración o con problemas físicos en uno de sus integrantes perdieron tiempo de forma significativa.
En cambio, duplas como Beers/Nortje o Lill/Keller demostraron una gran coordinación, clave para mantener el ritmo durante toda la semana.
El calor y la dureza del terreno
Las condiciones climáticas volvieron a ser un factor decisivo. El calor sudafricano y el terreno seco castigaron a muchos corredores, provocando crisis y problemas mecánicos. Pero también la lluvia, el barro y el frío fueron protagonistas en varios etapas, incluyendo la etapa reina. Cambio drásticos de clima que pusieron a prueba a los corredores.
La capacidad de adaptación a estas condiciones fue tan importante como el nivel físico.
Favoritos y protagonistas: quién cumplió y quién no
Entre los grandes nombres de la carrera, Matthew Beers confirmó su dominio en la Cape Epic con una nueva victoria, consolidándose como uno de los grandes especialistas de esta prueba.
La pareja italiana Luca Braidot y Simone Avondetto estuvo muy activa en la mayor parte de la carrera, pero perdió sus opciones en la última etapa, donde llegaban líderes con 13 segundos de diferencia, evidenciando que la regularidad es clave en esta competición.
El equipo Buff-BH, con Wout Alleman y Martin Stošek, también partía como uno de los grandes favoritos, pero no logró mantener el nivel en los días decisivos.
Uno de los nombres propios fue Andreas Seewald, que junto a Jakob Hartmann mostró un gran nivel en varias etapas, aunque sin la consistencia necesaria para luchar por la general.
También destacaron los alemanes Lukas Baum y Georg Egger, siempre competitivos en este tipo de pruebas, aunque sin llegar a su mejor versión en esta edición.
Españoles en la Cape Epic 2026: protagonismo y rendimiento
El gran nombre español volvió a ser David Valero, que partía como uno de los favoritos junto a Marc Stutzmann.
Valero fue protagonista en varias etapas incluyendo la etapa reina, especialmente en terrenos explosivos donde pudo marcar diferencias. Sin embargo, pequeños problemas y la dureza acumulada de la carrera le alejaron de la lucha por la general en los días decisivos. Los italianos de Wilier-Vitoria le dejaron su ansiada victoria de etapa.
Aun así, su rendimiento confirmó que es uno de los pocos españoles capaces de competir al máximo nivel en la Cape Epic terminando en un meritorio cuarto puesto.
También destacó Luis Martínez, que junto a Samuele Porro volvió a demostrar su regularidad en este tipo de pruebas, consolidándose como un corredor fiable en carreras por etapas de MTB. Así el segundo equipo de Klimatiza-Orbea logró el Top 8.
Cerrando el Top 10 hemos podido disfrutar de Jose Mari Sánchez y Enrique Morcillo del Scott Cala Bandida. Fueron muy regulares en todas las etapas, mostrando su gran trabajo y sin amedrentarse en esa línea de parrilla lleno de figuras internacionales.
En categoría Grand-Masters sí que contamos con presencia española entre los campeones. El equipo formado por Ibon Zugasti y el cubano Ernesto Mendoza para Orbea Fox Factory dieron un recital en todas las etapas y se consagraron como campeones de su categoría, a pesar de la desgraciada caída que sufrió el vasco dos días antes de empezar la carrera y que nos tuvo en vilo por su participación.
También en categoría mixta contamos con la catalana Marta Torá en el bronce de la general con su compañero irlandés Nicholas Roche, donde no se bajaron del tercer puesto desde la primera etapa.
En términos generales, la participación española dejó buenas sensaciones, aunque todavía lejos de la lucha por la victoria absoluta.

Categoría femenina: dominio claro
En la categoría femenina, la pareja formada por Candice Lill y Alessandra Keller fue claramente superior al resto.
Dominaron la carrera desde las primeras etapas y supieron controlar la clasificación general sin asumir riesgos innecesarios. Su rendimiento en los tramos técnicos fue especialmente determinante.
Por detrás, otras parejas como Kate Courtney y Melissa Rollins intentaron plantar cara, pero no lograron igualar la consistencia de las ganadoras y por un infortunio Melissa tuvo que abandonar en la Etapa 6, dejando a la americana en solitario.

Ganadores históricos y legado de la carrera
La Cape Epic sigue consolidando su historia como una de las grandes pruebas del ciclismo de montaña.
Con esta victoria, Matthew Beers refuerza su estatus como uno de los grandes nombres de la competición, siguiendo la estela de leyendas como Nino Schurter o Jaroslav Kulhavy, que marcaron una época en la carrera.
Cada edición añade nuevos nombres a un palmarés que refleja la evolución del mountain bike moderno.
Curiosidades de la Cape Epic 2026
La edición 2026 volvió a demostrar que no siempre gana el más fuerte, sino el más regular.
El formato por parejas sigue siendo uno de los elementos más determinantes, obligando a los corredores a competir de forma estratégica.
La diferencia climática y su adaptación es factor clave. El calor volvió a ser uno de los grandes enemigos de los participantes, provocando abandonos y diferencias importantes. Como también lo fue la lluvia y el frío.
La carrera mantuvo su carácter internacional, con participación de corredores de todo el mundo y un nivel competitivo altísimo.
La Cape Epic como referencia del MTB mundial
La Cape Epic no es solo una carrera, es una referencia dentro del mountain bike internacional. Su dureza, su formato y su prestigio la convierten en una prueba única.
La edición 2026 volvió a confirmar que para ganar esta carrera no basta con ser fuerte. Es necesario ser completo, constante y saber gestionar cada detalle durante una semana extrema.
Para muchos ciclistas, conquistar la Cape Epic sigue siendo uno de los mayores logros posibles en el MTB.