La realidad del ciclismo moderno es que los equipos modestos tienen que luchar por los puntos donde sea. Y no siempre las carreras de siempre son lo mejor.
El gran ejemplo de esto es Euskaltel Euskadi. El equipo vasco se fue hasta Argelia a buscar puntos y ha conseguido un buen botín.En la Classique Djamaa El Kbir, de categoría 1.2, han conseguido ser 2º con Lastras y 3º con Van der Tuuk, sumando en total 73 puntos UCI.
Si lo comparamos con una carrera mucho más conocida y cercana, la Cholet Agglo Tour, en Francia y de categoría 1.1, el resultado cambia muchísimo: allí han conseguido solamente 13 puntos.
Y aquí es donde se abre el debate y la reflexión.¿Sale más rentable cambiar de carreras para buscar puntos? ¿Esto globaliza el ciclismo? ¿Es bueno o malo para nuestro deporte?
Yo creo que es positivo. Que un equipo pueda decidir dónde competir buscando sus objetivos y que carreras de otros países tengan protagonismo también ayuda a globalizar el ciclismo. Al final, el ciclismo no debería reducirse únicamente a las grandes carreras de siempre.
Pero, a la vez, hay que saber poner cordura en los puntos y sentido.
Porque si el sistema hace que un equipo tenga que irse hasta Argelia para conseguir muchos más puntos que en una clásica francesa de mayor categoría, quizás también tenemos que preguntarnos si la distribución de los puntos UCI tiene realmente sentido.
Euskaltel Euskadi ha hecho lo que tenía que hacer: buscar oportunidades y aprovecharlas. Y los resultados están ahí.
Quizás el ciclismo moderno también consiste en esto: saber dónde correr, cuándo correr y dónde están realmente los puntos.